{"id":5523,"date":"2026-09-15T15:21:57","date_gmt":"2026-09-15T13:21:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elenacrespi.com\/?p=5523"},"modified":"2026-09-15T15:29:15","modified_gmt":"2026-09-15T13:29:15","slug":"la-presion-estetica-tambie-se-mete-en-la-cama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elenacrespi.com\/es\/la-presion-estetica-tambie-se-mete-en-la-cama\/","title":{"rendered":"La presi\u00f3n est\u00e9tica tambi\u00e9 se mete en la cama"},"content":{"rendered":"<!-- wp:themify-builder\/canvas \/-->\n\n\n<p>Hace unas semanas hice una colaboraci\u00f3n con Vive La Vita y me hicieron una entrevista muy potente. De ah\u00ed viene la necesidad de esta reflexi\u00f3n. Porque hay temas que son muy importantes y nos hacen mucho da\u00f1o y debemos verbalizarlo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link wp-element-button\" href=\"\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Quiero ver la entrevista<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Hay algo de lo que hablamos poco cuando hablamos de sexualidad: <strong>qu\u00e9 relaci\u00f3n tenemos con nuestro propio cuerpo mientras estamos teniendo sexo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque podemos saber much\u00edsimo sobre sexualidad, podemos hablar de deseo, de orgasmos, de pr\u00e1cticas, de comunicaci\u00f3n, de placer\u2026 pero si cuando nos quitamos la ropa estamos m\u00e1s pendientes de c\u00f3mo se ve nuestro cuerpo que de lo que estamos sintiendo, tenemos un problema.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEstoy en una postura en la que se me ve la barriga?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEsta luz me favorece?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSe me caer\u00e1 el pecho?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSe estar\u00e1 fijando en la celulitis?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLe parecer\u00e9 atractiva?<\/p>\n\n\n\n<p>Y mientras nuestra cabeza est\u00e1 ocupada contestando todas estas preguntas, nuestro cuerpo est\u00e1 intentando disfrutar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Dif\u00edcil combinaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La presi\u00f3n est\u00e9tica no es superficial<\/h3>\n\n\n\n<p>A veces hablamos de la presi\u00f3n est\u00e9tica como si fuera una cuesti\u00f3n de vanidad: querer estar m\u00e1s delgada, depilarse, maquillarse, hacerse determinados tratamientos\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la violencia est\u00e9tica va mucho m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Es un conjunto de mandatos que nos dice c\u00f3mo deber\u00eda ser nuestro cuerpo, qu\u00e9 deber\u00edamos modificar de \u00e9l y cu\u00e1nto esfuerzo deber\u00edamos invertir para acercarnos a un ideal de belleza que, adem\u00e1s, es pr\u00e1cticamente imposible de alcanzar.<\/p>\n\n\n\n<p>Y funciona como un iceberg.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una parte visible: las burlas hacia determinados cuerpos, la discriminaci\u00f3n, determinadas pr\u00e1cticas peligrosas para adelgazar, las agresiones\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Pero debajo hay una parte much\u00edsimo m\u00e1s grande y menos evidente: todos esos mensajes que vamos interiorizando desde peque\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>Que tenemos que estar delgadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Que tenemos que parecer j\u00f3venes.<\/p>\n\n\n\n<p>Que hay partes de nuestro cuerpo que tenemos que esconder.<\/p>\n\n\n\n<p>Que debemos mantener el cuerpo despu\u00e9s de un embarazo como si nada hubiera ocurrido.<\/p>\n\n\n\n<p>Que las arrugas son un problema.<\/p>\n\n\n\n<p>Que la celulitis hay que combatirla.<\/p>\n\n\n\n<p>Que nuestro cuerpo tiene que ser deseable.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, sobre todo, que <strong>ser deseables deber\u00eda importarnos much\u00edsimo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema es que ese ideal no es neutro. Durante mucho tiempo ha colocado en el centro un cuerpo muy concreto: blanco, joven, delgado, cis, heterosexual y ajustado a unos determinados par\u00e1metros de belleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo lo que se aleja de ese modelo queda situado en distintos grados de d\u00e9ficit.<\/p>\n\n\n\n<p>Y eso tiene consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Cuando llevamos la mirada del otro a la cama<\/h3>\n\n\n\n<p>Una de las cosas que m\u00e1s me interesa de la relaci\u00f3n entre presi\u00f3n est\u00e9tica y sexualidad es precisamente esta: <strong>no dejamos la mirada sobre nuestro cuerpo en el ba\u00f1o cuando entramos en la habitaci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos la llevamos con nosotras.<\/p>\n\n\n\n<p>Si hemos aprendido a observar nuestro cuerpo desde fuera, como si fu\u00e9ramos una imagen que alguien tiene que valorar, es muy f\u00e1cil que durante un encuentro sexual volvamos a hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>En lugar de estar pensando:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 estoy sintiendo?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>podemos encontrarnos pensando:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfC\u00f3mo me estoy viendo?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Y parece una diferencia peque\u00f1a, pero no lo es.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque el placer necesita atenci\u00f3n. Necesita presencia. Necesita cierta capacidad para dejarnos llevar por las sensaciones, por la excitaci\u00f3n, por el contacto, por la fantas\u00eda, por lo que est\u00e1 ocurriendo en ese momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Si una parte importante de nuestra atenci\u00f3n est\u00e1 dedicada a vigilar nuestro cuerpo, queda menos espacio para el placer.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos disfrutar, por supuesto.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero quiz\u00e1 estamos disfrutando desde una parcela mucho m\u00e1s peque\u00f1a de la que podr\u00edamos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Nos han ense\u00f1ado a ser deseables<\/h3>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed aparece una cuesti\u00f3n profundamente feminista.<\/p>\n\n\n\n<p>A los hombres se les ha educado hist\u00f3ricamente para ocupar una posici\u00f3n m\u00e1s cercana a la de <strong>sujeto del deseo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>A las mujeres, en cambio, se nos ha ense\u00f1ado muchas veces a preocuparnos por ser <strong>objeto de deseo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>No solamente queremos disfrutar.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n queremos resultar deseables mientras disfrutamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esto introduce una contradicci\u00f3n enorme.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque podemos estar teniendo sexo y, al mismo tiempo, estar evaluando c\u00f3mo nos ve la otra persona.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos estar excit\u00e1ndonos y estar pensando si nuestra barriga queda bien.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos estar desnudas y sentir que tenemos que posar.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos estar recibiendo placer y, a la vez, estar preocupadas por nuestra imagen.<\/p>\n\n\n\n<p>Como si incluso durante el sexo tuvi\u00e9ramos que seguir trabajando.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El cuerpo femenino como proyecto interminable<\/h3>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed creo que tenemos que hablar tambi\u00e9n de dinero y de capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque mantenernos preocupadas por nuestro aspecto no sale gratis.<\/p>\n\n\n\n<p>Depilaci\u00f3n, peluquer\u00eda, cosm\u00e9tica, tratamientos, dietas, gimnasios, cirug\u00eda est\u00e9tica, ropa, maquillaje, procedimientos m\u00e9dicos y est\u00e9ticos\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Una parte enorme de nuestro tiempo, nuestra energ\u00eda y nuestro dinero puede acabar dedicada a intentar que nuestro cuerpo se parezca un poco m\u00e1s a aquello que se supone que deber\u00eda ser.<\/p>\n\n\n\n<p>Y hay algo especialmente perverso en todo esto: <strong>un cuerpo femenino nunca parece estar suficientemente terminado<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre hay algo que mejorar.<\/p>\n\n\n\n<p>El pecho.<\/p>\n\n\n\n<p>La barriga.<\/p>\n\n\n\n<p>El culo.<\/p>\n\n\n\n<p>La piel.<\/p>\n\n\n\n<p>El pelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las arrugas.<\/p>\n\n\n\n<p>La celulitis.<\/p>\n\n\n\n<p>El peso.<\/p>\n\n\n\n<p>La forma del cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y cuando conseguimos resolver una cosa, aparece otra.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, adem\u00e1s, tenemos que a\u00f1adir los filtros, los retoques digitales y unas im\u00e1genes generadas o modificadas mediante inteligencia artificial que hacen que determinados cuerpos sean todav\u00eda m\u00e1s dif\u00edciles de alcanzar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY qu\u00e9 ocurre cuando nuestro cuerpo real se compara constantemente con cuerpos irreales?<\/p>\n\n\n\n<p>Que el cuerpo real siempre pierde.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Y cuando el cuerpo envejece\u2026<\/h3>\n\n\n\n<p>Esta presi\u00f3n se vuelve especialmente evidente con el paso del tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque vivimos en una cultura que ha asociado durante mucho tiempo la sexualidad femenina a la juventud.<\/p>\n\n\n\n<p>Como si una mujer pudiera ser sexualmente deseable hasta determinada edad y despu\u00e9s tuviera que desaparecer de ese relato.<\/p>\n\n\n\n<p>Las estr\u00edas, la celulitis, las arrugas, los cambios hormonales, la p\u00e9rdida o transformaci\u00f3n de determinadas formas corporales\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Todo lo que forma parte de la vida acaba presentado como algo que tenemos que corregir.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esto tambi\u00e9n afecta a nuestra sexualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque si aprendemos que un cuerpo que envejece pierde valor er\u00f3tico, podemos terminar sintiendo que nosotras tambi\u00e9n lo perdemos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nuestro cuerpo no pierde el derecho al placer porque envejezca.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ni porque engorde.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni porque tenga celulitis.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni porque tenga estr\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni porque haya pasado por un embarazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni porque no se parezca al cuerpo que aparece en Instagram.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">No se trata de aprender a amar nuestro cuerpo todos los d\u00edas<\/h3>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed quiero hacer una peque\u00f1a puntualizaci\u00f3n porque creo que tambi\u00e9n podemos convertir el discurso sobre la aceptaci\u00f3n corporal en una nueva exigencia.<\/p>\n\n\n\n<p>No necesitamos levantarnos cada ma\u00f1ana y pensar que nuestro cuerpo es maravilloso.<\/p>\n\n\n\n<p>No necesitamos amar todas y cada una de sus partes.<\/p>\n\n\n\n<p>Y tampoco necesitamos sentirnos preciosas para poder tener sexo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>No hace falta pasar de odiar nuestro cuerpo a adorarlo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Podemos empezar por algo bastante m\u00e1s sencillo: dejar de convertirlo constantemente en un proyecto que hay que corregir.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos intentar relacionarnos con \u00e9l desde otro lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>Preguntarnos qu\u00e9 nos permite hacer.<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 sensaciones nos proporciona.<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 nos gusta.<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 necesitamos.<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00f3mo cambia.<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00f3mo envejece.<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00f3mo se transforma.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, sobre todo, empezar a recuperar una idea que me parece fundamental:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>mi cuerpo no est\u00e1 aqu\u00ed para ser evaluado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 aqu\u00ed para ser vivido.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Cuidarnos no es castigarnos<\/h3>\n\n\n\n<p>Esto tambi\u00e9n cambia la manera en que entendemos el autocuidado.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuidar nuestro cuerpo no deber\u00eda significar castigarlo hasta que se ajuste a una determinada talla.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos alimentarnos de una manera que cuide nuestra salud.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos movernos porque nos hace sentir bien.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos descansar.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos acudir a profesionales de la salud cuando lo necesitamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos utilizar cosm\u00e9tica si nos gusta.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos depilarnos si queremos.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos maquillarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos incluso someternos a determinados tratamientos est\u00e9ticos si son decisiones que tomamos libremente.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema no es hacer estas cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema aparece cuando sentimos que <strong>tenemos que hacerlas para merecer ser deseadas, para poder mostrarnos, para poder tener sexo o para sentir que nuestro cuerpo es suficientemente v\u00e1lido<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta, por tanto, no es solamente qu\u00e9 hacemos con nuestro cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n es:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfDesde d\u00f3nde lo hacemos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Pensamiento cr\u00edtico para recuperar el placer<\/h3>\n\n\n\n<p>Por eso creo que necesitamos hablar mucho m\u00e1s de pensamiento cr\u00edtico cuando hablamos de sexualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>No solamente ense\u00f1ar qu\u00e9 es el consentimiento, c\u00f3mo funciona la respuesta sexual o qu\u00e9 pr\u00e1cticas existen.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n necesitamos aprender a preguntarnos de d\u00f3nde vienen nuestras expectativas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n me ha ense\u00f1ado que este cuerpo es deseable?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n me ha dicho que mi cuerpo deber\u00eda tener esta forma?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 siento que tengo que esconder esta parte?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 me preocupa tanto c\u00f3mo me ve la otra persona?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEstoy disfrutando o estoy intentando hacerlo bien?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEstoy pendiente de mis sensaciones o de mi imagen?<\/p>\n\n\n\n<p>Y quiz\u00e1 una de las preguntas m\u00e1s importantes:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1nto placer estoy perdiendo intentando parecer deseable mientras tengo sexo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Porque quiz\u00e1 una parte de la revoluci\u00f3n sexual que necesitamos hacer pasa precisamente por aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Por dejar de intentar ser un cuerpo perfecto para empezar a <strong>habitar nuestro cuerpo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por dejar de mirarnos desde fuera.<\/p>\n\n\n\n<p>Por dejar de pedirle al cuerpo que sea una fotograf\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Y por permitirnos, poco a poco, volver a sentir.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque el cuerpo no es una lista de defectos que tenemos que corregir.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es el lugar desde el que vivimos, sentimos y disfrutamos.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unas semanas hice una colaboraci\u00f3n con Vive La Vita y me hicieron una entrevista muy potente. 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